«Las Tentaciones»

.

                Repasemos los conceptos:

                Pecado: es común escuchar esta palabra para calificar una acción humana como mala según el criterio de alguien o de alguna organización en particular; pero según la Biblia el pecado es un acto de desobediencia a Dios, así califica el apóstol Pablo el acto de desobediencia cometido por Adán, la Biblia dice: Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre,  y dice: No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán. Romanos 5: 12 y 14. Un pecado es también un error porque Dios es perfecto así como su ley. De tal forma que el pecado es un acto intencionalmente cometido contra Dios.

                Tentación: EL DRAE:  (Del lat. temptatĭo, -ōnis). f. Instigación o estímulo que induce el deseo de algo. || 2. Persona, cosa o circunstancia que la provoca. || 3. Rel. Solicitación al pecado inducida por el demonio. || caer alguien en la ~. fr. Dejarse vencer de ella. La primera acepción se ajusta a la definición bíblica solo que habría que agregarle que instiga o estimula a desobedecer a Dios; sea cual sea la fuente de tentación. Un pasaje muy apropiado que podemos citar es el de la tentación de Nuestro Señor, luego de  días de ayuno, en Mateo 4: 1-11, y dice: Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían. Mateo 4: 1-11. Nótese que el primer argumento que usó el Diablo se relacionó con la comida, dado que Nuestro Señor estaba en ayuno, en ese momento. Podría pensarse que solo se trataba de palabras, pero debemos recordar que un espíritu puede influenciar directamente la mente de otro ser espiritual, así que luego de 40 días de ayuno, esto era realmente una tentación. Es una característica de la  tentación  el poder afectar tu manera de pensar; igual consideración para la tentación de Adán y Eva en el huerto. El árbol del conocimiento del bien y del mal fue un objeto utilizado para tentar, pero no la fuente de la tentación en sí.

                El pasaje también deja entrever la conducta de “león rugiente” de Satanás, es un oportunista, siempre al acecho. La Biblia dice: Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. 1 Pedro 5: 8.

                Las fuentes de tentación mencionadas en la Biblia son: 

                En primer lugar y desde luego, la primera fuente de tentación fue Satanás y sus demonios, fue él quien tentó a Adán en el principio. Tal como se leyó en el pasaje, recuerde vivimos en un medio espiritual donde el enemigo puede colocar ideas en la mente de una persona, por ejemplo: Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Mateo 16: 22 y 23, esto ocurrió luego que El señor anunciara su muerte expiatoria, como último cordero pascual.

                La segunda es la carne, la cual en el principio era perfecta, pero por el pecado de Adán entro la imperfección, y con ella nuestras tendencias genéticas a la violencia, sexo desordenado, glotonería, iras, y otros. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. Romanos 13: 12 y 13. Otra cita: Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.  Galatas 5. 18- 21.

                La tercera fuente es derivada de las dos anteriores, y la constituye el llamado “mundo”. Debido que Adán al pecar permitió como consecuencia el acceso de Satanás y sus demonios a la creación, la influencia de éste, más la tendencia de pecado en la carne del hombre, y obviamente su separación de Dios, conformó el mundo que ahora conocemos, pero que no era el que Dios planeó. De todas formas, es fuente de tentación, la Biblia dice: No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2: 15, y dice:  Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno. 1 Juan 5: 19.

                Que se debe hacer para combatir la tentación. En primer lugar huir, dado que la tentación afecta nuestros pensamientos:, la Biblia dice: Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. 1 Timoteo 6:  9- 11, y dice: Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. 2 Timoteo 2: 22. En segundo lugar tome toda la armadura de Dios: Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Efesios 6: 13- 17. Simplemente crezca espiritualmente, pero tome en cuenta que la perfección no la alcanzará sobre esta Tierra, sino en el Cielo, aquí siempre habrá “lados flacos”. 

                El ser humano no es condenado por el hecho de ser tentado, eso siempre está allí, es el pecado lo que Dios sanciona. Ciertos grupos sociales entre ellos los filósofos humanistas europeos,  los grupos homosexuales y lesbianas, entre otros, basan  sus estrategias en confundir lo uno con lo otro, mejor dicho, si alguien es tentado hacia una relación pecaminosa entonces ya se identifica como perteneciente alguno de esos grupos, pero si eso fuese así todos seríamos asesinos en serie, drogadictos, estafadores, etc.; - simplemente se trata de una falacia para destruir la moral, a veces usada en ignorancia. Es mas, alguien que piense así, no tendría porque quejarse si alguien lo secuestra y lo tortura.

                Dios no permite que un cristiano sea tentado más allá de lo que pueda resistir, la Biblia dice:  ...pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 1 Corintios 10: 13, igual consideración para la prueba: Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Santiago 1: 12.

                Respuesta a una posible objeción:

“Debido que Dios sustenta nuestra existencia, entonces, es Dios al final quien tienta”. –, obviamente no, mas bien,  Dios crea seres inteligentes y algunos de estos se revelan contra Él, lo que deriva en la sanción divina, pero aún así sus planes continúan, la Biblia dice: Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Santiago 1: 12. Una vez que el ser humano perdió su santidad, la maldad y el pecado se desarrollaron en el mundo afectando la mente de todas las generaciones, y esta mente sirve de oportunidad para las fuentes tentaciones (todos estamos afectados por una herencia de maldad). Así que, Satanás, la carne y el mundo en general le tentarán por su lado más débil. El pecado y la tentación no están en las cosas sino en la mente de los seres inteligentes, piense en eso.

Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA.

Leivin Núñez 

En esta página web, publicado por primera vez : 24/07/08.

Si usted considera que este ministerio le ha sido útil, y se siente motivado a colaborar económicamente; puede realizar su donación a la siguiente cuenta bancaria: BBVA Banco Provincial, Número: 0108-0515-54-0200145518, cuenta de ahorro, a nombre de Leivin Núñez, Venezuela. Sin ningún compromiso de nuestra parte.