«Como Ser Un Buen Consumidor»

          Lo que importa en sí, no es el precio, sino la relación precio/valor. Es lógico esperar que un teléfono satelital valga más en una región remota del amazonas que en una gran ciudad, Porque en ese medio otorga una gran ventaja, esto hecho puede favorecer al vendedor pero también al comprador si sabe escoger. El dicho popular que dice: “lo barato sale caro”, tiene algo de verdad, pero también puede ser a la inversa. Buena parte del valor de las cosas depende del uso que usted le de, y no de lo que crea el vendedor.

          Existen necesidades básicas y otras que no lo son. Estas últimas pueden ser inducidas por medios publicitarios, entre otros, como la presión social. Las necesidades básicas se pueden definir usando dos criterios: el individuo no puede evitar sentirlas y sin ellas no sería posible la permanencia ni del individuo ni de la especie; algunos ejemplos son: la comida, la vivienda, la medicina, la familia ( el afecto en el hogar desde niño, la reproducción, la educación). Existen necesidades que se derivan de las básicas, como son las herramientas de trabajo, las telecomunicaciones, los servicios públicos, pero estas no serán consideradas, en todo caso son necesarias por derivación. Por defecto entonces quedarían definidas las necesidades no básicas, ellas no comprometen la sobrevivencia, algunos ejemplos son: las joyas, los símbolos de “status” como la ropa de marca, la ahora llamada tecnofilia (anhelo por tener el celular más sofisticado, y así por el estilo); entre ellas consideraremos las compras compulsivas, y algunas estrategias para inducirlas, (las compras compulsivas no son en su mayoría motivadas por necesidades básicas, aunque pueden estar dirigidas hacia un bien básico como el agua). ¿Puede un cristiano llegar a tener grande sumas de dinero? - la respuesta es sí, pero ese no es un objetivo en sí mismo. No se espera que un cristiano posea bienes innecesarios.

          Algunas Estrategias para estimular el consumo de bienes innecesarios.

          Estimular o apelar a la necesidad básica. Cuando usted compra en un automercado notará que para ir de donde están las pastas a donde está el arroz, hay que pasar por una serie de estantes que contienen galletas, refrescos, golosinas, y que normalmente se encuentran ubicados en el tercer o cuarto nivel a la altura de la mirada de la clientela. Trate de recordar cuantas veces ha entrado en un automercado y ha comprado algo que no había planeado comprar. Trate de controlarse, igual le pasaría su viese un mango “pintadito” y oloroso en un árbol de su casa, las propiedades organolepticas son muy útiles, como olor, sabor, color, textura, sonido.

          Apelar a la presión social. Algunos mensajes publicitarios apelan a la necesidad de aceptación del individuo para hacerles comprar, ejemplo: en una persona de edad madura o intermedia ofrecerle fajas o tintes para el cabello, cirugías, y así “verse más joven”. En general la publicidad televisiva hace mucho énfasis en el seguimiento modelos juveniles (considero una humillación a un adulto imitando un modelo juvenil simplemente porque cierta publicidad lo alienó).

          Otro tipo de estrategia estaría basada en la atracción hacia el sexo opuesto. Ciertos canales de televisión hasta ubican el busto pronunciado de las narradoras de noticias en el segundo tercio de la pantalla, en el recuadro central, a donde van normalmente la miradas del televidente. Los expertos en fotografía conocen este fenómeno, el cual considero antietico en este contexto, porque no se hace énfasis en la información, y se incita al sexo desordenado.

          La llamada “coacción emotiva”. Muy usada por ciertos políticos cuando están en campaña, un discurso muy bonito, sentimental, emotivo, que hace ensoñar, pero que cuando el individuo sale a la calle no se corresponde con la realidad, es otra forma de alienación; hágalo al revés, interprete al político de acuerdo a la realidad medible. El uso de bebés es bastante frecuentes en las llamadas “cuñas”, por ejemplo; un bebé que no puede meter su galletita en el vaso de leche para comérla, y le pide ayuda a su mamá.

          La Biblia dice: ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia?.Isaías 55: 2, y dice: Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Santiago 4: 3. Ponerse a competir por el celular más sofisticado no tiene sentido, a los pocos meses saldrá otro modelo con más tecnología (no sacia); son los “tecnomaniacos”( por así decirlo) los que terminan pagando el costo de la inversión de esas empresas para que luego el resto de los consumidores los compre mucho más barato, al final se hace el papel del tonto.

          Algunas estrategias para evitar ser victima de la mercadotecnia y de la publicidad, (entre ellas las victimas de la moda). Se sorprendería saber la gran cantidad de gente adinerada que compra mientras es manipulado (vaya a observar en algún automercado), hecho que me hace dudar de la existencia de una verdadera clase media, es decir, no clientelar sino productiva, que sabe de donde sale el dinero. En este caso y colateralmente el planteamiento que los cristianos podamos hacer en favor de una televisión realmente sana, se hace indispensable, por el propio bien de las iglesias, cuyos miembros manifiestan conductas inducidas por la publicidad sobre todo televisiva. Bien comencemos las recomendaciones:

1.  Tener un núcleo familiar bien integrado le ayudará a depender menos de la aprobación ajena, así como una relación personal con Dios, una postura realmente propia ante los demás.

2.   Planifique sus compras fuera de la influencia publicitaria (huya de la tentación) .

3.  Aproveche las oportunidades; mantenga cierta cantidad de dinero ahorrado para eso (recuerde la relación precio/valor, lo que para otro no vale nada para usted puede valer mucho).

4.  Trate de depender de su propio esfuerzo, esto le ayudará a tener una idea más exacta del valor del dinero. “Quien trabaja sabe cuanto cuestan las cosas”, se mantendrá entrenado. (Esfuércese)

5.  Es cuestión de tiempo y práctica constante, volverse altamente eficiente en el uso del dinero.

 

Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA.

Leivin Núñez   

En esta página web, publicado por primera vez : 19/03/2008.

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