| «Las Bendiciones Generacionales» |
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Según la Biblia es posible que una bendición se trasmita de generación en generación.
El término "bendición" se refiere a un pronunciamiento constructivo de Dios sobre algo o personas, la creación inicialmente fue bendita porque todo era bueno en gran manera; una maldición es todo lo contrario, implica destrucción. Al igual que la maldición del pecado cuya tendencia y consecuencias (envejecimiento, enfermedades, otros) se transmiten de generación en generación, también Dios permite pasar las bendiciones de generación en generación; un ejemplo claro de esta situación lo constituye el pueblo de Israel, gracias a una promesa dada por Dios a Abraham, la Biblia dice: « Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes ». Génesis 26: 1- 5. Nótese como la bendición dada a Abraham estaba sobre Isaac, y hasta el día de hoy Israel habita en Palestina. Existen personas que afirman que el actual pueblo de Israel no es el mismo que el antiguo, pero aceptar que generaciones de personas se dedicaron a cultivar la cultura hebrea por casi 2000 años para luego ganar y ocupar un territorio de menos de 40 mil kilómetros cuadrados de desierto sin casi recursos naturales, no parece lógico.
Otras citas bíblicas que apoyan esta doctrina son:
« Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos». Génesis 18: 262.
« Pero no romperé todo el reino, sino que daré una tribu a tu hijo, por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, la cual yo he elegido» .1 Reyes 11:13.
Un caso muy especial lo constituyen los llamados “hijos de Dios” en el mundo prediluvial.
La Biblia dice: « Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre ». Génesis 6: 1- 4.
Algunos han conjeturados que estos llamados “hijos de Dios” que engendraron gigantes eran ángeles, pero el Nuevo Testamento es claro en que los ángeles ni se casan ni se dan en casamiento (Lucas 20: 34-35), solo se manifiestan en forma de varón, un ser espiritual por definición no posee sexo, el sexo es material. Otros opinan que eran extraterrestres, pero el pasaje dice que fueron varones de renombre y escogieron mujeres y la Biblia solo se otorga el derecho señorear sobre la naturaleza al ser humano (Génesis 1: 28), además Dios puede crear a otros seres inteligentes como ángeles porque de hecho nos creó a nosotros, pero no hay evidencia natural (en esta creación) que apoye la existencia de extraterrestres (visite: Los Extraterrestres). Estos gigantes no eran más que los descendiente de los patriarcas de duraban más de 900 años (Set. Enos, Cainán, y así), de un linaje de hombres consagrados a Dios y por lo tanto saludables, preservados por Él, es por ello que no le agradó a Dios que se juntaran en yugo desigual. Dado también que descendían de un linaje no vicioso, su ADN se preservó más que el de los otros, esta es una verdad tanto natural como espiritual, quien lleva una vida saludable tiene menos probabilidades de tener hijos defectuosos, y por otro lado, es una verdad espiritual porque la casualidad no existe, es Dios quien decide como van a ser nuestros hijos, así que contando con su bendición nuestros hijos nacerían más saludables en cuerpo y mente. El pecado ha hecho que tengamos tendencias enfermarnos dependiendo de nuestro linaje familiar, así tenemos: tendencia la obesidad, a la artritis, a la hipertensión, mala digestión, otras.
Es importante que cuando el cristiano o cristiana se piense casar le pida a Dios que le presente su futura esposa o esposo, no debe ponerse a escoger para ver que encuentra, eso es de mundanos, la Biblia dice: « Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne ». Génesis 2: 24, dice que se unirá a su mujer, no a una mujer o a la que él escoja. La Mujer debe esperar que su pretendiente se presente, la mujer no es un objeto que se puede regalar.
Resumen: para mantener las bendiciones generacionales es necesario obedecer a Dios, y entre otras cosas no casarse en yugo desigual, se trata precisamente, de bendiciones generacional, y lo contrario también existe, no se debe mezclar maldición con bendición.
Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA. Leivin Núñez En esta página web, publicado por primera vez : 15/01/2007 Si usted considera que este ministerio le ha sido útil, y se siente motivado a colaborar económicamente; puede realizar su donación a la siguiente cuenta bancaria: BBVA Banco Provincial, Número: 0108-0515-54-0200145518, cuenta de ahorro, a nombre de Leivin Núñez, Venezuela. Sin ningún compromiso de nuestra parte. |